Acajo Mundo: Rodrigo Vera Cubas

 

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El primer libro de Rodrigo Vera Cubas (Lima, 1987) se llama Acajo mundo y fue editado por el sello La Crema el año pasado. En sus poemas las palabras, como la trayectoria de los átomos que calculó Lucrecio, se desvían del punto de fuga que conjuran los ojos del buen dios del orden. “La cuchilla del horizonte está gastada”, reclama el poeta, casi a los gritos, y se hace caso. Así que se prescinde del favor de ese dios, se deja dicho: muchas gracias, pero no nos hace falta.

Esta desviación, sin embargo, no es como para la materia infinitesimal espontánea, sino estratétiga. Obcecada, de hecho: diríase que está resuelto, Vera Cubas, a desorientarnos y a presentarnos de repente un chispazo de sentido legible. Como si, corriendo en desenfreno los lectores por el bosque frondoso de su poesía, una rama baja nos golpeara la frente sin previo aviso, obligándonos a detenernos. Así, encontramos líneas como: “Cosas tan estúpidas me decía / Que no tuve tiempo de corregirlas / Pero tuve razón”.

“¿Qué es lo que suena, sino el piano oscuro / De lo que casi suena?” La poesía es aquí una música y una velocidad específicas, además de una mano tendida sin titubeos hacia la tradición de esa libertad total a la que abonaron poetas como Mallarmé y Vallejo. Palabras como piedrazos. Y es que Vera Cubas ya sabe que “adentro de las piedras se evaporan los ángulos”.

Valeria Tentoni

 

Pizco manal en la pudriera del boste

El atromado fundol le acaricia el tuno en voz de toco

¡Acajo mundo! en el vorde

¡Acajo mundo!

La pudriera amagó siempre los trajes

Aun cuando la vusca allatado el busto hedido

¡abajazo en la musta con vídal!

¡abajazo en la cifrán hediodora de la posta!

¡Acajo mundo! dis pero

¡Acajo mundo!

Apicolodo trasquila la ñusta facuntal de los aleros

Me lo he tonado el poste hasta el trufero muñal

En la quel pusto divoloto fracasó

¡Pistolero!

¡Acajo mundo! de tajas

¡Acajo mundo!

Murcado estampoó en el fundal del puto

¿Añimarado el pito?

¡Punto lo coidelo!

Ni la quita estraga los botonales en yules

Ni el podoro otruzco apoladera el celo

¡Acajo mundo! espantera

¡Acajo mundo!

Atrillalarán mis codes finelazo en la zarza

baj    a derdo

Músculo ijgano habrá que hacer yas ahora

la putulela en la pitera con pula

empitorado el tupelo

papo la puntela   apripolladamente

¡pasco pontelo en la puta!

¡pasco pontelo en la parca!

Yas tin       por la custa uñada

Todole tenal su finalete con pitonilas y ñambas

Es la tristola con gula

Y es también la amarañada ton dela

en la ques justo atoladrar de venamente

la hablazna

con tilos de verda

¡Acajo mundo en el mundo!

¡Acajo mundo en la ñarda!

LA YEMA IZADA SOLO FORMULA SU INDEPENDENCIA LÍQUIDA

En una especie de videncia espumeante

En donde el grumo ha escuchado ya su talán de fiesta

Y el ocaso ha tenido a bien quebrar su cáscara

Y chorrear

Sin que la bruma lo sepa

 

LA PIEDRA ESPARCE SU AROMA DE LLANO ENTRE LAS NUBES

Es el miasma del cielo que antecede al desastre

Debajo hay sangre

Estepa remota escapa

Arriba la hélice

En trémula brisa

Descoyunta el tendón del movimiento

Soy uno espiralado

Golpeo

Adentro de las piedras se evaporan los ángulos

No hay agua

Afuera el tractor se enciende

Hay sangre

La cuchilla del horizonte está gastada

El gusano que se eleva

El águila se arrastra

Nada se ha movido

Todo sigue igual

Paisaje exacto

Piedra pierde piélago

Pierde piedra

Sangre gusano

El tambor es frío

El aroma es otro

EL RUIDO GERMINAL DE LOS AFUERAS

Plañido quieto en los intersticios

Del monte oculto

¿Es el engranaje oxidado

De lo que en la noche se ensambla?

¿La niebla muerta entre los chorros fluviales?

¿El roble que cae y desafina

Lo que ondea en la hojarasca?

¿El eco de lo que en otro monte calla?

¿Qué es lo que suena, sino el piano oscuro

De lo que casi suena?

Aquí hay un mundo con flecos de inaudible trama

Pero yo he llegado al monte

Pero he llegado para hablar

CERCA

En el hueso velludo del silencio

el peso me cuerpa el peso

me cuerpa

Y orugo raudo el movimiento

Me disuelvo nudo al hablar

Ese caldo vocal

Humeante

Me cuerpa

No me exprime aún

Hace de mí un guiñapo mojado

Una playa de baba

En donde cuerpa el oleaje

Y la marea labrada en punta

No roza

No araña

No humedece

Esa grandísima cúpula de aliento

En cuya agua

Yo me atoro

Y en cuyo fierro

Me algarrobo entre la encía

Y el eco hipotético del diente

Me enternezco       después     sagrado

Vomito en tardes Odas

Pichones

Alimañas

Óxidos Pigmentos

Amarillos

Espesuras de abdomen

Que cuerpan el paisaje

Me lo hieden lo abollan sin asco

Sin clemencia

[Aquí es donde uso gasas para parchar algunos huecos]

Aquí es donde desollo la cuota epidérmica del callo

Y digo: ¡huesos!

Me quedo con los huesos

Me quedo Con

La osamenta del murmullo en su cúpula caliente

Y el embrión calcificado de esta voz

En cuyo centro

El farallón relumbra y cae

Y

cae

Ante esta amígdala sana

Que ahora se conmueve

Pero luego masca alegre

Su inmundicia

CUANDO LE METO a una la bocaza en trenes, carajo que lo digo, me la converso toda y me la como. Empieza así la atriturada a suavizar sus claros dices, la engrumada me apronta azul después, y eso sí que me lo entragala todito, señalando aputado que el orificio ha empezado ya a caer

 

Y la hambruna ha llegado

Y tengo ya el anal abierto para excubar todo lo sólido que otrora aguajamaba el diente

el bolo       engomatado bajonea en carnes

                                                                           c

                                                                                 r

                                                                  a

                                                                                       jjj

                                                                n

                                                             e

                                                                                 s

                                                                          s

                                                                                 s

La paca se convierte en globo

¡cuerno esplácata bummmm!

lo digestivo aparatoso me lo sondea             en tracto

enjugado el gastrófero insoforma el quimo

tubo también coloidal desenflora en lo delgado

allí se abuna la coca y luego grueso

Después la bola fija en lo del hombre

Allá está recto

 

 

MAMÓN

Cuando el piedro bombeó las caras

Tus combos dejaron de hacerme daño

Y comencé de nuevo

Me acomodé el torcido y puse énfasis en la debilidad

Debajo hablé como loquito

Solo por el gusto de computar la boca del Congo

[Yo embarbando el blanco                 el país a través del continente]

“¡Ay! Estas orcas de nuevo       que son dos”

Cosas tan estúpidas me decía

Que no tuve tiempo de corregirlas

Pero tuve razón

Trufil desmuda     tu nombre encaja

JA JAAAAAAAAAAAAAAAAA

¡lo que yo dije es cierto!

El dudo leñoso atajó las yardas

Y yo me suavicé muchísimo los días en que la semana encaga

Y los domingos

Allí me sumergí y me aburrí tanto

Los domingos sin broders

La tierra que habría en ellos si la quebraza rectara

Si la quebraza rectara       un poquito ¡Dios!

Los ojos buscos que habría en cada uno de esos huevones

Cuántos monos ojones me lamerían las cargas

                                                                          si la quebraza rectara

Cuánto sería el silencio

Les dije a todos

Soy un niño tarado

El bombo late ya caliente

GUSVORDE craja y craja para dentro

Es hora de regresar

Me alabardo los cargos

Me encajo forte

Me tomo mi cuajadol dosmiltrescientos bustos

Y por debajo de la riel me cojo

OBSERVA A LOS PERROS DEL OCEANO

Cómo es que bajo el agua

Sus ladridos no enmudecen

                                                                                                            Otro silencio

 

 

TRUCULENTO

Solo

Engrapo una cachetada a la rodilla

Estoy de pie

Me digo

No

Trafico cuello en bolsas de alquitrán

Mien Tras

que

Miento

deslizo

Tres avenidas

Masco pesco no mudo yo tengo

pie

una plamasga

un encedido que cruza el puen

te atraco

Camino cojo

Mi pasmo escudo

Le acojugo a la pancha

La garra eléctrica

el ámbar en suculento pié

lago

en llantas

rojo

Li

Machumbo

trempo

me subo al florero

y canto

plembo chanco

aloro el mundo

an

tes

de pie

alora

la menta

leta

coja

clac el cielo

clac el suelo

lento

el muevo

flaco

me acla

vo

me apasto

en Lima

bandurrio

me enamoro

trico

qué rudo

su mano madura

hocico

sí en

to

mi pie

acarra

lato

solo

acarro lato

recto

roto

rudo

reproduzco el ovillo

flage espanto

la hiel

la miel

verjada en ratumendas

de orilla

en formativos pli

egos

tres avenidas

es

la rufla

bi

siesta

es

el mango canturro

es

la relin

chasuculenta

Que piensa

Que quiere

Pavimenta

Reacta

Flaquea

Atromada

bravuta

enloquecida

Y amarga

Y patea

Y evapora a los otros que siguen caminando

DEL FLANCO LUZ A LA CABEZA GACHA

Qué poco el cuerpo

Qué el cuerpo toco

Qué el sexo arrojo

Qué el muslo aquejo

Qué pelo amanto

Qué carne floto

Qué mudo beso

Qué pena engraso

De qué me enduro

En qué me escarbo

A qué me agacho

En qué me limpio y a qué me enclavo

De qué me tozo

A qué es mi trozo

A qué estoy hecho

A quién me vivo

Por qué me caigo

De qué mi lado va de frente

Por qué mi frente está debajo

De

Es decir         te pierdo

Del flanco luz a la cabeza gacha

Yo te di todo

Yo te doy casi

Yo te di lo suficiente

Embudo exacto

ESTA ES LA BÁSCULA MECÁNICA

Que se explaya en el caudal del fondo

A nueve mil leguas terrestres

Por debajo de lo que algunos pisan   [inexorablemente]

Por decir un gato doméstico entre seres cotidianos y otras cosas medianas

Un bebe fino

Un clavo de olor

Un papelito de hule

O la yerba micótica que crece horrenda en superficies blandas

Esta es la báscula electrónica en cuyo muelle elástico

Se calibra el peso de la araña

Se modifica la velocidad de la lluvia

Se propulsa el motor de los temblores

Y los montes serranos cuajan resplandecientes

Al pie de una tecnología parecida a un ganglio

Esta es la báscula que mide a las personas húmedas

Por su peso

Y pesa a las personas secas

Por su llanto

[La matriz de acero que se inunda

Es también la que gravita

Y se esfuma tierna y fugaz ante lo Ancho]

Sola la velocidad eclipsa el hilo obeso de la técnica

[Que desciende aquí       sobre tu ojo]

Sola la velocidad oculta

Motores       ganglios

Lluvia

Soledad

Esta es la báscula que empoza el derrumbe

 

 

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LA LENGUA EN DESAJUSTE DE EMMA VILLAZÓN

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Emma Villazón (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1983 – El Alto, 2005) publicó dos poemarios en vida: Fábulas de una caída (Santa Cruz de la Sierra, 2007) y Lumbre de ciervos (Santa Cruz de la Sierra, 2013); de este último, el escritor y crítico boliviano Cé Mendizabal habrá escrito: “El tiempo […] habrá de confirmar a Lumbre de ciervos como uno de los poemarios más brillantes de esta parte del mundo en los últimos tiempos”. A la fecha de su prematura partida, en momentos en que iniciaba sus estudios doctorales en Filosofía del Arte en la U. de Chile, dejó un puñado de textos inéditos, entre ellos Temporarias y otros poemas, que por estos días publican en co-edición La Perra Gráfica (La Paz) y Das Kapital (Santiago), y del cual aquí se ofrecen tres pasajes.

Emma alguna vez consideró el poemario en camino como “una búsqueda poética que se confía al delirio como espacio donde la lengua se desajusta, donde el o los sentidos pueden alcanzar un grado indefinido, o un nivel intermedio entre lo legible y lo ilegible, siempre “por venir”, y que considera a la libertad de cuerpo, espíritu y de palabra como algo que se reinventa, nunca como un estado cómodo ni fijo” (septiembre de 2014)

Andrés Ajens

cuadrícula y estrellas

1.

ya baila noviembre, el calor despabila

a la ventana enmohecida en invierno.

su olor remueve las alas maltratadas

por el frío de la acumulación y la constancia.

o por ese falso sueño de entregarse

a la digna, dicen, venta de la fuerza

que al final resulta en ofrenda de la savia.

ya canta noviembre, ya corre, ya se sube

al pecho y no despunta la cara.

2.

caras de anchoas zanahorias y zapallos

son los personajes trabajados por jornada,

nutridos por el zumo de vidrieras en fila;

entre ellos, una murmura inquieta sin nombre

aplastada: y bien, seré la cazadora de latidos,

una mosca que ronde por sudores como estrellas opacas

3.

tenía una cuadrícula de excel o un zorro en la cabeza

actuaba como magnolia fina pero no podía ser

era la supervisora flaca y de rizos oscuros

era ella quien paría un equipo y lo amamantaba

ejecutivamente a cada nuevo soplo del proyecto

era ella muy eficiente en su habla de seda roja

quien devoraba empleados sin dejar ni las migajas

4.

eran días en que la garganta se llenaba de sedimentos,

los amplios canales citadinos, el cuerpo, con sapos y telarañas,

bombeaba planilla tras planilla, marcaba Ok en un recuadro

mientras la luna descontaba respiros (pataleos de boca en receso)

una caja de resonancia negra arrastra cada uno

y lo más fácil es no interpretar bien esos ecos

y hacer tragedia, cuando las ruinas son polifónicas

una señora ahora emerge como una ola y revisa la mercadería

es la señora X. enfurecida por los textiles que le dejamos,

oímos – oímos todavía: “toda mercancía es exportable,

lavable, fluye por los territorios sin problema;

pero esto son gaviotas machucadas, siniestros”

“toda mercancía –dice– tiene piel de mil sabores;

es transportable, privilegio, seducción y deseo”;

entonces creemos que, en vez de conjugaciones,

unidades, cuestionarios, hacemos alfombras de Aladino

ahora la sra. X. va montada en una máquina

que la pervierte pero lo disfruta enormemente,

desde ahí toma cada producto como si una capa roja

fuera, y con ellos torea a la competencia

 

[cuestionario rechazado]

¿qué calles no llevan

a las direcciones esperadas?

¿por qué una cara nunca es

la cara de algo, sino algo

similar a una hoja cubista?

¿por qué un nombre propio

no es comparable con un sombrero?

¿y si alguien se quita el nombre al saludar —al escribir?

¿qué se puede inferir de este día/mes/año? (no mire al cielo)

¿qué se puede inferir de que no sea necesario

cavar en el silencio para oler crímenes diarios?

¿cuáles son las visiones de tres jóvenes borrachos

si su charla entrara por una ventana de su casa?

¿es posible vivir incendiada y no cometer delitos?

¿qué es la cultura?* / ¿vive quien ama una radio?

¿qué se puede inferir de que miles de fervorosas

quieran ser presidentas

de su espacio y guerra? / ¿y si sus armas son su vida?*

¿qué debe hacer cada uno con los antepasados y el cielo?

(conecte ambos términos de manera argumentativa)

¿saber es lo mismo que moverse

“pertinentemente” entre seres y cosas?

según el texto que se le ha asignado, ¿qué

palabra es la más adecuada para reemplazar

por el sustantivo destacado de esta frase:

“como si la vida lo abandonara lentamente

con el último soplo del vapor”?

¿por qué el silencio arrasa siempre

todo como la última palabra reina e incierta?

¿a quién le pertenece el silencio?

¿es posible vivir incendiada y cometer delitos en silencio?

¿es posible vivir incendiada y no comer delitos en silencio?

¿es posible vivir incendiada y no honrar unos delitos? (…)

* Macabea.

* E. Hernández.

 

y si (todo el oro en oír)

se trata de que la mañana no entrega un camino

se trata de que el viento no orienta en declives

se trata de que los padres solo tejen el abandono

se trata de que nadie hay preparado

para recibir las olas de lo solo y lo incierto

se trata del silencio del fuego y del río

ahí adentro en tus costillas empujando

se trata de la fuerza única para hacer árboles

con que defenderse de las trampas propias y ajenas

se trata de atravesar paisajes increíbles y sinuosos

llevando el deseo como un panal sobre la falda

augurando grietas y cartas indescifrables hechas de soplos

se trata de hacer arder lo que se arrastra y quema

se trata de enviar saludos a cada cosa

se trata de lamer cortezas como un perro

se trata de oír el fuego el río y las olas

que saben de la altura de lo solo y lo incierto

sonatina del otro costado

De la mano del viento

rodeada por luces y flores engreídas

va con una sonatina boliviana

en la mitad de la costilla y en la otra

déjase nutrir por acribillados y aludes

Va con la boca de la recién nacida

que corre a chupar de un cielo de edificios

va a flor de piel con los resecos padres

atados a su gruesa falda que barre el suelo

Va analfabeta del nombre de las calles

a las negras calles con barniz de siemprevivas

va a bordar la Constelación del Desamparo

a partir de unas verduras y sus temporarios

No hay retorno, Dios, ni costilla mágica:

érase una campesina maquillada

que se hizo astronauta al pasar la frontera

érase una pastorcita de habla entreverada

unos sueños como trapos lanzados a un Mar

érase un érase un érase un érase

…………. y un horario                       sin Sol

érase un érase un érase un érase

…………. y una infección                 de Rosas

siniestras y en Cobre (colecciones de estrellas, invierno y alaridos)

                             

                            AHORA VOY ABIERTA Y FUGAZ